
Ahh, la ciudad de Buenos Aires se extiende ante mis ojos mientras me siento en el Autobus 124 para ir a El Beso.
Desde mi apartamento, situado en la calle Montevideo, cerca de Quintana, hasta El Beso sólo hay 15 minutos de trayecto, pero el barrio cambia de la Recoleta residencial a una zona más comercial, sobre todo después de cruzar la avenida Córdoba.
Caminando las dos manzanas para coger el autobús 124, suelo ver el autobús cuando está pasando por la esquina, y ya ha recogido a sus pasajeros que han esperado en la esquina. Por suerte, este autobús pasa con frecuencia.
Es estupendo familiarizarse con Google Maps, ya que no sólo encontrarás los horarios de los autobuses, sino también la mejor manera de llegar a pie a un lugar o la mejor ruta para coger un taxi.

Si profundizas en la aplicación de mapas, aprenderás que tú controlas cómo puedes llegar a un lugar descubriendo las opciones de mejor ruta, menos caminata e incluso la ruta con mayor accesibilidad.
Poder disponer de información sobre la ubicación es una de las mejores formas de poder hacerse cargo de sus necesidades de transporte.
Sentado en un asiento de butaca del autobús, miro por la ventanilla mientras pasamos por lugares que conozco en la calle Rodríguez Peña.
En primer lugar, está Parrilla Peña, una gran parrilla local donde el servicio es excelente, al igual que la carne.
Luego está la Farmaci Verde, una farmacia recién descubierta que hace tinturas y otros medicamentos no tradicionales por encargo. En otra cuadra, doblamos la esquina, y el ómnibus ha llegado a nuestra parada, Avenida Lavalle y Avenida Callao. La parada de El Beso.
Aquí en la esquina, pasarás por Los Galgos, un típico restaurante bar de la vieja escuela donde puedes tomar una copa, un café, o también picar algo o cenar. Muy recomendable ya que el ambiente es bastante festivo y el servicio es el típico de cualquier restaurante de la zona. Intenta sentarte en la propia barra en vez de en una mesa ya que es divertido ver trabajar al camarero.
Cruzando la avenida de Callao, pasamos por el Café Martínez, cuyo café es bueno, y se puede tomar dentro o en las mesas exteriores recién instaladas.
Estamos caminando hoy y usando la calle diagonal llamada Enrique Santos Discepolo para llegar a la esquina de Corrientes, pasando por un teatro muy bueno con un restaurante llamado Teatro Picadero en este callejón diagonal.

Al llegar a la esquina de Riobamba y Corrientes, hay dos cafés. Ambos son buenos. Un Café Habana y justo al lado hay un Tuo Tempo. Ambos ofrecen asientos al aire libre y en el interior con aire acondicionado, que, en mi opinión, en los meses de verano es una opción viable.

Por fin, cuando estamos cruzando la calle, levantamos la vista y ahí está El Beso con su nueva señalización recién adquirida, que se reconoce oficialmente como la sede permanente de las Milongas.

Al abrir la puerta, suenan acordes de música de tango. Dependiendo del día y la hora de la semana y de la organización que organice la milonga, se decidirá cómo te van a recibir.

Mis experiencias han sido sobre todo entre semana y en su mayoría muy positivas. Hay una milonga los jueves por la noche que, en mi opinión, es pésima para asistir ya que no son acogedores ni amables.

Una de mis milongas favoritas es la de los viernes por la tarde y se llama El Abrazo Tango Club. Esta milonga empieza a las 3 pm y dura hasta las 8 pm. Los anfitriones son dos personas muy amables Zoraida Fontclara y Diego Alvaro. Ellos llevan adelante esta milonga, y este año cumplirán 28 años.
Son todo lo que buscas, en gente que organiza Milongas, amables siempre preguntando si todo va bien, tienen bastante variedad de bailarines taxi masculinos disponibles, y un DJ muy bueno.

Ya que he llegado, busco asiento. Llamo la atención de la camarera y pido mi copa de champan. Es hora de ponerme los zapatos de baile y observar a los bailarines. Miro para ver a viejos amigos y los saludo. Observo la pista, buscando mi primer cabeceo de la tarde.

Estoy en mi lugar feliz.
Soy bailarina de tango.
Escribo historias de tango.
Soy fotógrafo de tango.
Mi nombre es Ruth Offen. Bienvenido a travelingtango.com















